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REVISTA DE INDIAS. 1997, nº 210, vol. LVII

DOS EDITORIALES ANDINAS EN CD-ROM

 

La Fundación Histórica Tavera (Madrid), como continuación de los proyectos vinculados a la conservación y difusión del patrimonio documental y bibliográfico iberoamericano, tarea ésta que venía desarrollando como Instituto Histórico Tavera integrada con la Fundación Mapfre América, inició en 1996 una serie de proyectos dirigidos a la reproducción electrónica digital de materiales de diversa naturaleza de interés para la investigación histórica iberoamericanista. Como reconocimiento a esta labor, ese mismo año, el Seminar on Acquisition of Latin American Library Material (SALALM) le concedió el premio José Toribio Medina por la digitalización del Handbook of Latin American Studies. En esta ocasión, el comentario se refiere a la puesta en circulación de dos CD-ROM de indudable interés para la comunidad de investigadores especializados en el área andina. Se trata, en primer lugar, de la versión digitalizada de los primeros veinte números (1983-1992) de la Revista Andina que edita, con una periodicidad semestral, el Centro de Estudios Regionales Andinos Bartolomé de las Casas del Cusco. Mientras, el segundo CD-ROM reproduce un total de treinta y siete obras publicadas entre 1986 y 19994 por la editorial Abya Yala de Quito. Para dar una idea de esta última empresa basta con mencionar que estamos hablando de cerca de doce mil páginas almacenadas en un pequeño disco que un investigador puede portar fácilmente consigo.

Pero no es sólo en ese ahorro de peso donde se halla el mayor servicio que presta la informática a la investigación. La idea de la Fundación Histórica Tavera consiste en ir más allá de la simple reproducción de fondos editoriales. Cada CD-ROM viene acompañado de una lista de utilidades donde, además de incluirse los sumarios completo de artículos y autores de la Revista Andina y de los libros y autores reproducidos de la editorial Abya Yala, se provee al investigador de múltiples posibilidades de acceder a la consulta de este material.

Tanto para el caso de Revista Andina, donde se consignan un total de 356 referencias bibliográficas, como para el Fondo Editorial de Abya Yala estas utilidades son cuatro. En primer término se halla la 'ficha' bibliográfica. Para Revista Andina ésta proporciona al que acude a su consulta a que tipo de sección dentro de la revista corresponde el escrito (estudio, artículo, crónica bibliográfica o reseña), quien es su autor, quienes hacen los comentarios en caso de pertenecer a un estudio, las materias a las que se refiere y, por último, su ubicación en el volumen así como la paginación de inicio y de fin. En el caso del fondo editorial de Abya Yala esta opción toma el nombre de 'índice' y su utilización es menos compleja ya que la misma proporciona además del título de la obra sólo el índice de contenido. En segundo lugar, esta la opción 'ver' que da al lector en ambos CD-ROM el acceso directo al escrito deseado y que le permite ampliar o reducir a su conveniencia la visualización del mismo. En tercer lugar, la opción 'buscar', que resulta una de las novedades más importantes de este CD-ROM. En efecto, su utilización permite combinar hasta dos términos de búsqueda, por ejemplo primero Ecuador y luego el siglo XIX, para obtener todo el material que tanto la revista peruana como el fondo editorial ecuatoriano, respectivamente, contienen sobre esta temática específica. Si es que se desea ser más preciso en la pesquisa de una temática, ambos términos de búsqueda constan adicionalmente de cinco campos (todos, por título, por autor, por comentarista o por materia) que proporcionan incluso términos coincidentes o aproximativos en caso de no existir la temática específica solicitada. Por último, se cuenta entre los utilitarios con la opción 'imprimir', que da al lector no sólo la posibilidad de reproducir el escrito consultado en el mismo formato original de la revista sino, asimismo, de ampliarlo o de reducirlo.

La selección de la Fundación Histórica Tavera de lo más destacado del fondo editorial del Centro Bartolomé de las Casas y Abya Yala es un acierto. Primero, porque algunos volumenes de Revista Andina, sobre todo los primeros, se hallaban desde hace tiempo agotados y lo propio ocurría con algunos de los títulos de la editorial Abya Yala. Pero sobre todo la reproducción se amerita por el lugar que han ocupado, y siguen manteniendo, desde hace varias décadas estas dos editoriales en la ampliación del conocimiento tanto en la problemática andina como en la amazónica en el área de las humanidades y de las ciencias sociales.

Etapas y Contenido de Revista Andina

Revista Andina circuló por primera vez en julio de 1983 como una iniciativa de su director hasta el día de hoy, el sacerdote dominico Henrique Urbano, idea en la que también intervinieron el primer director del Centro Bartolomé de las Casas, Guido Delrán, y un grupo de jóvenes investigadores de la referida institución. La propuesta de los manuscritos ha publicarse recayó desde un principio en un comité de redacción entre los que destacaban personalidades como Pablo Macera, Alberto Flores Galindo, Scarlett O'Phelan y Efraín Gonzalez de Olarte, entre tanto que la organización del número era responsabilidad del Director y de una Coordinadora del Comité de Redacción.

La primera etapa en la vida de esta revista puede ubicarse entre 1983 y 1985, cuando su coordinación estuvo a cargo de Luis Miguel Glave. A esta coyuntura inicial de la revista pertenecen la publicación de novedosos estudios y comentarios referidos a la época colonial en el plano de la historia agraria y regional. Tal fue el caso del poco conocido papel jugado por el espacio indígena de los trajinantes de coca y vino en el desarrollo del régimen comercial que se estableció en el siglo XVII entre Potosí, Charcas, La Paz, Moquegua, Arequipa y Cuzco. Novedoso dentro del terreno de la historia social y cultural sería el estudio realizado por Alberto Flores Galindo y Magdalena Chocano sobre la carga que para algunas familias españolas significó el sacramento matrimonial en la Lima del siglo XVIII. Recurriendo al análisis de la documentación sobre litigios matrimoniales que guarda el Archivo Arzobispal ambos autores intentaron probar como las mujeres ante los maltratos físicos del varón tomaron paulatinamente conciencia del valor del "divorcio como instrumento de resistencia y hasta rebeldía" . Pero quizás el momento más relevante iba a llegar con aquel estudio realizado por Alberto Flores Galindo sobre el comportamiento de la plebe urbana limeña a fines del siglo XVIII y, especialmente, el debate que sus audaces hipótesis sobre la violencia urbana, la institucionalización de la sevicia y las tensiones étnicas en los sectores populares motivaron entre todos los comentaristas.

Como se puede apreciar, los trabajos de historia han constituido desde el principio la columna vertebral de esta publicación cusqueña. Cabe añadir que una característica de la revista ha sido su amplitud geográfica al trascender su interés por los Andes el referente peruano e incluirse en su ámbito de estudio a Bolivia, Ecuador, y que progresivamente iría incorporando al norte argentino y el norte chileno. En este sentido, resulta obligado destacar el innovador estudio etnohistórico de Thierry Saignes sobre la hasta entonces desconocida etnia Kallawaya, cultura ésta ubicable en los Andes Orientales bolivianos y la tropical región del Alto Beni, entre los siglos XV y XVII. Entre los artículos, se puede mencionar el balance sobre el estado de las investigaciones en etnohistoria del Ecuador o el análisis sobre el impacto social y económico de la rebelión indígena de 1781 liderada por los hermanos Catari en Oruro.

Pero la primera etapa de Revista Andina sobresale, asimismo, por el carácter multidisciplinario que desde el primer número se impregna a la publicación, incorporándose tanto en los estudios centrales como en los artículos temas relacionados con la arqueología, antropología y la lingüística andinas, la sociología rural o la economía campesina. En estos terrenos, respectivamente, merecen destacarse los estudios de William H. Isbell sobre el origen del Estado en Ayacucho, de Ulpiano Quispe sobre la ceremonia de la Chupa, ritual ganadero éste de fecundidad realizado en una comunidad ayacuchana, de Alfredo Torero sobre la difusión del quechua en el Ecuador en el siglo XVI, de Gonzalo Flores sobre el estado de los estudios sobre migraciones campesinas en Bolivia, o de Efraín Gonzáles de Olarte sobre la actual problemática del empleo y de la reproducción familiar en las comunidades campesinas del Cusco.

En 1985 la coordinación de Revista Andina fue asumida por María Isabel Remy aunque en la práctica Henrique Urbano asumió la confección de los volúmenes publicados entre 1986 y 1987. La consolidación de la segunda etapa administrativa no se produciría sino en 1988. En efecto, aquel año se introdujo dentro de la revista un cambio definitivo al introducirse la figura del editor, hecho éste que no implicó una mera variación del nombre sino que supuso que para la antigua coordinadora asumir mayores responsabilidades en la confección del volumen. Esta etapa se iba a prolongar hasta 1990 cuando Remy dejó el cargo de editora. Bajo la conducción de su flamante editora la revista cusqueña adquirió una mayor dinámica en lo que respecta a los estudios de historia contemporánea y concretamente del siglo XIX. En efecto, si entre 1986 y 1987 ya se habían publicado en la sección estudios y debates a dos jóvenes historiadores peruanos con temáticas muy distintas sobre este siglo, una centrada en la historia económica de la sierra central peruana y otra incursionando en la historia social de la explotación del guano, el volúmen de junio de 1988 fue confeccionado como el primer monográfico sobre los países andinos en el siglo XIX.

El monográfico de 1988 en torno al siglo XIX, que incluía tres estudios con sus respectivos debates, puso mayor hincapié en la discusión de la historia económica, social y regional peruana. El ensayo de Paul Gootenberg sobre las desventuras y frutraciones de la primera generación liberal peruana en el terreno comercial trajo un enfoque innovador para una historia económica hasta entonces demasiado aferrada a la perspectiva dependentista. María Isabel Remy con su entrega sobre la evolución de la sociedad local cusqueña en las primeras tres décadas de la república introdujo en el debate, a partir de la perspectiva social y regional, el problema de los mestizos o castas en una estructura económica caracterizada no sólo por su improvisación sino por su funcionamiento en base a la vieja segmentación étnica colonial. Por último, el tercer artículo se abocaba a un análisis de la evolución de la iglesia republicana en el Perú y, en especial, de sus vinculaciones con el Estado y la sociedad civil en el contexto del lento y hasta imperceptible proceso de secularización de todo el siglo XIX.

El monográfico sobre el siglo XIX se completó con el volumen publicado en diciembre de 1989 que trajo como el anterior tres estudios de caso, algunos de los cuales trascendían el marco geográfico peruano. Efectivamente, la comunicación de Andrés Guerrero sobre el distinto y desigual juego de interes puesto de manifiesto por dos intermediarios fiscales, los curagas y los tenientes políticos, dentro de la población indígena de Otavalo en Ecuador, pretendía llamar la atención sobre un sistema político que al tiempo que decía erigirse en un gobierno representativo conservaba en su estructura constitutiva la dominación y explotación étnicas. Por su parte, Nils Jacobsen cuestionando la noción de una compacta oligarquía nacional librecambista halló que las elites económicas del sur peruano de fines del siglo XIX si bien mostraron una orientación hacia el libre comercio, ha diferencia de la elite limeña, defendieron su mercado interno al considerar vital que el negocio regional de exportación debía permanecer fuerte y autónomo. Por último, el análisis centrado en la evolución de la recaudación del tributo indígena en Puno de Christine Hunefeldt, al llamar la atención sobre la conflictiva estructura de relaciones y alianzas entre el Estado y los agentes locales del poder, se concentra en probar las fuertes discrepancias existentes entre el interés nacional y el interés local.

El peso privilegiado que en esta segunda etapa se da a los estudios sobre siglo XIX se confirma también en la sección de artículos con entregas como la de Nelson Manrique en la que reanuda su consabida polémica con Heraclio Bonilla acerca del comportamiento nacionalista de los campesinos durante la Guerra del Pacífico o, también, el extenso comentario realizado por Alberto Flores Galindo al estudio de Alfonso Quiroz sobre la consolidación de la deuda interna de 1852. Desde Ecuador asimismo llegan dos estudios sobre esta misma centuria, el primero de Hernán Ibarra sobre el concertaje de indios al final de la época colonial y principios de la república y, por último, el de Martha Moscoso sobre la evolución del sistema de poder republicano y su impacto en el comportamiento de las autoridades indígenas en Cuenca.

Lo anterior no significa que los estudios dedicados a la historia colonial o la misma etnohistoria desaparecieran de la revista pero su peso relativo fue evidentemente menor hasta 1990. Algunos títulos merecen recordarse como, por ejemplo, el planteado por Bernard Lavalle sobre el incremento de los divorcios en la Lima del siglo XVII o la reflexión de Antonio Acosta acerca de las campañas de extirpación de idolatrías en los Andes centrales. Es del caso recordar también que los estudios de lingüística andina experimentaron un espectacular incremento con las importantes aportaciones de Alfredo Torero, Rodolfo Cerrón-Palomino, Pierre Duviols, Gerald Taylor y César Itier.

La tercera etapa en la trayectoria de Revista Andina se inicia en 1990 en el momento en que Gabriela Ramos asume el cargo de editora de esta publicación. Con ella ocurren algunos cambios en la composición de la revista que implica la promoción en el comité de redacción y en sus páginas de una nueva generación de jóvenes historiadores peruanos distinta al grupo de intelectuales promovidos por los anteriores editores. En efecto, lo que va a identifica a aquella nueva generación, casi todos estudiantes formados en la Universidad Católica de Lima en la década de los ochenta, es el estar más interesados por problemáticas culturales de la historia colonial como la evolución del arte, de la iglesia o de la inquisición, más que por la historia económica o agraria que había desarrollado la generación anterior. Destaca en esta tendencia estudios como el de Juan Carlos Estenssoro en el cual se buscaría probar como los bailes fueron desde muy temprano tácticas conscientemente usadas por las autoridades coloniales en sus políticas culturales y de sometimiento hacia la población indígena.

Sin embargo, la acción más destacable de este tercer momento de Revista Andina fue el incluir en varios volúmenes de 1990, 1991 y 1992 todo un conjunto de balances acerca de lo más importante producido a lo largo de la década concluida de 1980 en las distintas áreas orientadas al estudio de la problemática andina, tanto dentro como fuera del Perú. El balance más ambicioso fue elaborado por Xavier Albó pues éste se dedicó a realizar una recensión sobre lo trabajado en los campos de la etnohistoria, la historia, la sociología rural y las antropología social y cultural acerca de los diversos grupos socio-culturales de Bolivia (los aymaras, los quechuas, los uros, etc.). A diferencia del anterior, otros balances fueron al mismo tiempo más especializados y, sobre todo, geográficamente comparativos. Por ejemplo, Juan Carlos Godenzzi tuvo a su cargo el análisis de lo más importante producido en el campo de la problemática referida a la educación biblingue, concentrándose en los casos peruano y boliviano. De modo similar procedió Willem F.H. Adelaar en su balance de los principales estudios de lingüística andina realizados en los años ochenta al comparar los casos peruano, ecuatoriano y boliviano.

En el resto de los balances la mayoría de los autores se iba a concentrar en reseñar una disciplina concreta así como a tratar una realidad geográfica específica. Tal fue el caso de Concepción García Sáiz al referirse a los estudios sobre el arte colonial peruano escritos dentro y fuera de este país en la década de los ochenta. También ese sería el alcance del balance en arqueología realizado por Ramiro Matos Mendieta al centrarse en los estudios sobre arqueología peruana entre 1970 y 1990.

En el terreno de los balances historiográficos hubo una división todavía más compartimentalizada al subdividirse éstas en épocas y centurias. El balance de etnohistoria andina, es decir, de los estudios conjuntos de historia y antropología preferentemente centrados en el siglo XVI fue realizado por Henrique Urbano en un polémico artículo por lo desmedido de algunas de sus críticas. Por otro lado, el análisis e inventario de los estudios dedicados al virreinato peruano en los siglos XVI y XVII fue asumido en un artículo conjuntamente por Gabriela Ramos y Pedro Guibovich, entre tanto que Susana Aldana tuvo la tarea de realizar lo propio para la historia económica del siglo XVIII. El balance acerca de lo avanzado en los campos de la historia social y económica del siglo XIX en el Perú estuvo encomendado a Nelson Manrique, mientras que el balance de la historiografía ecuatoriana en la década de los ochenta, con una especial preferencia igualmente por el siglo XIX, fue redactado por Víctor Peralta. Estos perfiles historiográficos culminaron con tres estudios más, el primero dedicado a destacar los estudios andinos en Japón, el segundo concentrado en el balance de la historiografía norteamericana y británica dedicada al estudio de los Andes y, por último, el tercero orientado en el inventario de los estudios en etnohistoria y antropología norteamericana sobre Perú, Bolivia y Ecuador.

Otra peculiaridad en esta tercera etapa de la publicación cusqueña fue el mayor peso dado a unos estudios antropológicos cuya metodología ahora consiste en plantear el tratamiento de las culturas subalternas desde novedosas temáticas y enfoques disciplinarios. Fue así como varios volúmenes se dedicaron a indagar problemáticas como el de la música y la danza en el departamento boliviano de Oruro o las vinculaciones entre etnicidad y género en una comunidad andina del Cusco. Del mismo modo, se iba a observar una especial preferencia por desarrollar temáticas hasta entonces poco conocidas como el análisis de los textiles andinos. Por último, pero no por ello menos importante, los estudios de linguística andina mantuvieron un lugar preferente en la revista destacando ahora su diálogo cada vez mayor con la historia. Tal sería el caso del estudio sobre un sermón colonial realizado por Cesar Itier.

Por todo lo arriba reseñado, Revista Andina ha venido a ocupar desde su aparición en 1983 un lugar privilegiado en las publicaciones de su género a nivel latinoamericano. Como ha podido observarse, no ha sido una revista especializada en historia sino una publicación semestral pluridisciplinaria que contribuye simultáneamente a publicitar estudios, debatir y proponer nuevas líneas de investigación en torno a la problemática andina.

Las Colecciones de Abya Yala

Abya Yala es una editorial quiteña fundada a principios de la década de los ochenta que tiene como meta fundamental la difusión de obras especializadas en antropología e historia latinoamericana cuya preocupación central es, especialmente, la discusión de toda la compleja temática de los grupos étnicos que habitan la Amazonía. Para este CD-ROM se ha seleccionado de su amplio repertorio editorial treinta y siete títulos publicados en los últimos diez años en colecciones como Biblioteca Abya Yala, Antropología aplicada, Tierra Incognita y 500 años, así como obras auspiciadas en coedición con el Taller de Estudios Andinos (TEHIS) y el Movimiento Laico para América Latina (MLAL).

Por ser cronológicamente los más tempranos es necesario comenzar con los tres títulos publicados en colaboración con el TEHIS. El estudio de Rosemarie Terán sobre la evolución de la estructura administrativa de la Audiencia de Quito bajo la política borbónica del siglo XVIII, se impuso sobre todo mostrar el permanente conflicto surgido entre una metrópoli ávida de promover el centralismo burocrático y una circunscripción reacia a perder su tradicional autonomía. Pugna ésta que se iba a agudizar especialmente en la segunda mitad del siglo XVIII cuando, bajo el clima de las reformas borbónicas, Madrid ordena la creación de la Intendencia de Quito dependiente del virreinato de Santa Fe de Bogotá. El segundo trabajo consiste en un ensayo de historia política e institucional de la gobernación y el obispado de la provincia amazónica de Maynas en el siglo XVII y XVIII. María Elena Porras se adentra a puntualizar la originalidad de una región caracterizada por su naturaleza de territorio misional que, en el fondo, la haría poco dependiente de jurisdicciones mayores como la Audiencia de Quito o los virreinatos de Santa Fe y Lima. Por último, el tercer estudio coeditado con TEHIS se trata de la historia económica de un obraje, el eje central del sector texctil-manufacturero colonial, ubicado en la provincia de Otavalo durante el siglo XVII. Rocío Rueda estudia un caso especial puesto que Peguchi, a diferencia del obraje de comunidad indígena o de particular, se constituyó en un monopolio textil de la Corona.

De las publicaciones de historia y antropología propias destaca en primer término la colección Biblioteca Abya Yala. Se reproducen de la misma un total de tres títulos. El primero hace una extensa historia demográfica de la Audiencia de Quito desde 1534 hasta 1700. Siguiendo esta metodología la autora, Karen Powers Vieira se impone realizar un análisis del rol de los movimientos de población nativa en la evolución socio-política de la audiencia quiteña así como el impacto que tal migración tiene sobre la propia sociedad indígena. Cabe agregar que estamos ante una obra que no sólo completa el sendero abierto por el clásico estudio de Robson Tyrer sobre la evolución demográfica de la población indígena quiteña en el siglo XVIII sino que da respuesta a múltiples interrogantes que aún conservaban las dos primeras centurias del dominio colonial español. Por otro lado, los siguientes dos títulos de esta colección reeditados están dedicados, el primero, a un estudio antropológico de la etnia de los Cayapas que habita la amazonia ecuatoriana, y, el segundo, a un análisis similar para el caso de un grupo etnico que se localiza en la amazonía colombiana. Relacionado con lo anterior, de la colección Antropología Aplicada se ha seleccionado un sólo titulo que corresponde a una recopilación de artículos redactados por Luis Fernando Botero sobre la cultura de los indígenas de la provincia de Chimborazo en Ecuador.

La Colección Tierra Incognita resulta una de las más atractivas para el historiador porque trata de la publicación de los importantes relatos de los viajeros que entre el siglo XVIII y el siglo XIX recorrieron las costas y el interior de el Ecuador. Así, las extensas descripciones geomorfológicas del científico alemán Hans Meyer, quien en 1903 escaló las montañas y nevados de El Chimborazo, Riobamba y Guayaquil, contienen además amplios apuntes políticos, históricos y descriptivos de las zonas por las que transitó de indudable interés para el investigador contemporáneo. Lo mismo puede decirse de los recorridos realizados por el aventurero inglés Edward Whymper entre diciembre de 1897 y julio de 1880 por las altas cumbres del Ecuador, sobre todo al incluir éste en uno de sus capítulos precisas consideraciones históricas, políticas, culturales de la época en que gobernaba el país el general Ignacio Veintemilla. Pero quizás la relación más interesante en este último sentido sea la no menos conocida descripción realizada por el diplomático norteamericano Friedrich Hassaurek de la realidad ecuatoriana en la primera mitad de la década de 1860. Hassaurek describió el Ecuador de la época de Gabriel García Moreno con mucho del prejuicio propio de aquella mentalidad europea que a la que vez que expresaba lastima y desprecio por la población nativa decía sentirse embelesado con su paisaje natural. Con todo, Hassaurek dejó una relación pormenorizada de los hechos y problemas sociales, culturales y políticos que el Ecuador experimentaba en aquella coyuntura.

Como se ha podido observar, los relatos de viajeros son descripciones que se hacen una costumbre durante el siglo XIX. Tal fue precisamente el caso de la narración histórica del súbdito inglés William Bennet Stevenson cuya versión completa en español, por primera vez, es editada por Abya Yala. En este escrito Stevenson hizo una relación pormenorizada de sus veinte años de estadía por varios países sudamericanos que coincidieron con los momentos más dramáticos de las luchas por la independencia. Al mismo tiempo una mezcla de relación de viajes, crónica histórica y memoria personal, esta narración se inicia en 1808 en el sur chileno y culmina en 1824 en Guayaquil. A lo largo de todos estos años Stevenson fue intercalando sus anotaciones sobre el momento político y la coyuntura comercial, con la descripción minuciosa de la vida cotidiana de los lugares y poblados por los que transitó. Merecen especial mención sus pormenorizadas descripciones de contenido social hechas de ciudades tan contrastantes entre sí como Lima, Quito y Santiago de Chile. Sin llegar al nivel de riqueza que contiene la narración de Stevenson, el relato de 1832 del viajero norteamericano Adrian R. Terry iba a alternar el recuento histórico con sobredimensionadas anotaciones descriptivas propias de un aventurero del siglo XVIII. No obstante ello, Terry dedicó un par de capítulos a reseñar con exactitud la tumultuosa política interna que se vivió en los años iniciales del régimen del general Juan José Flores.

En contraste con los dos autores anteriores, el relato más bien poco grandilocuente de Alfred Simson sobre la amazonía ecuatoriana, redactado entre 1874 y 1875, por lo mismo iba a proporcionar al investigador de hoy una descripción de indudable valor para la comprensión de esta zona geográfica. En efecto, su descripción de la etnia shuar en los límites fronterizos con el Perú proporcionó ricas evidencias acerca de su organización social, su vida cultural, sus actividades económicas y su convivencia y conflictos con las etnias vecinas. La narración del viajero canadiense Thomas MacFarlane, escrita apenas un par de años después de la de Simson, retoma la clásica línea argumental de la memoria científica que en su pormenorizada descripción geomorfológica se anima a introducir de vez en cuando algunas observaciones de carácter social. En efecto, MacFarlane proporciona en varios capítulos una visión personal y crítica acerca del estado de la familia, la Iglesia, el gobierno y la nación en las naciones sudamericanas.

Por último, con motivo de conmemorarse en 1993 los doscientos cincuenta años de la clásica relación sobre la América Meridional del viajero francés Charles de la Condamine, Abya Yala optó por reeditar dentro de su colección Tierra Incógnita una parte del mismo. Se trata de la publicación del extracto del diario de 1743 referido a las observaciones hechas en el viaje de la provincia de Quito al Pará por el río Amazonas. Del mismo La Condamine los editores incluyeron en este volumen el estudio sobre la quina de 1737 que, traducida por Sebastián José Lopez Ruiz, apareciera por primera vez en castellano en 1778.

En recordatorio del quinto centenario del descubrimiento de América, la editorial Abya Yala creó en 1988 la Colección 500 Años, empresa ésta que supuso la edición de obras de contenido antropológico e histórico en coedición con el Movimiento Laico de América Latina (MLAL) cuya sede esta en Italia. Con las obras incluidas en esta colección Abya Yala se propuso ir más allá del concepto como descubrimiento o encuentro "para reivindicar los valores de culturas que han sido marginadas, pero siguen vírgenes y en busca de un espacio de libertad y autoexpresión". En cuanto a los títulos de esta colección referidos a historia, el CD ROM reproduce la célebre polémica que varios escritores europeos del Siglo de las Luces generaron acerca del estado de los "salvajes" del Nuevo Mundo americano. Entre los autores cuyas obras o disertaciones se han recopilado de forma extractada se hallan Cornelius de Paw, el abad Raynal, Luigi Brenna, José Pernetty y William Robertson. Asimismo, esta obra recopilatoria viene precedida de una interesante introducción, preparada por José E. Juncosa, al tema de las academias europeas del siglo XVIII que albergaron este tipo de pensamiento. También de la misma colección 500 Años se reedita el estudio histórico de José Aparecido Gómez Nogueira acerca del pensamiento jurídico teológico del evangelizador del siglo XVI novohispano Vasco de Quiroga. Esta obra se concentra a su vez en analizar el pensamiento del referido sacerdote acerca del problema ya discutido por Bartolomé de las Casas acerca de la guerra de conquista, de la esclavitud de los indígenas y del papel de la Iglesia en la evangelización de los indígenas del poblado de Santa Fe, área cerca a la ciudad de México.

Por otro lado, entre los títulos de evidente contenido antropológico reproducidos de la colección 500 Años abundan aquellos cuyo objetivo exclusivo es recopilar los mitos y leyendas de los diversos grupos étnicos que habitan tanto la amazonía como los valles y llanos sudamericanos. En esta lista de estudios dedicados al análisis etnológico también se reproduce un útil trabajo de recopilación bibliográfica que abarca a los diversos grupos étnicos que pueblan el territorio colombiano. Al margen de lo anterior, no podía estar ausente en esta colección la publicación de la mayor parte de los documentos y resoluciones a la que arribaron los diversos encuentros de pueblos indios celebrados entre 1975 y 1990. Esta recopilación hecha por José Juncosa constituye una herramienta de indudable valor para el estudioso de los movimiento indígenas contemporáneos.

Pero, sobre todo, van a destacar de la colección 500 Años reproducida en el CD ROM los títulos referidos a etnohistoria de la Amazonía. Uno de ellos es el de Fernando Santos que, a través de doce ensayos de divulgación, se impone ilustrar al lector acerca de algunos momentos claves en la evolución de la alta amazonía peruana desde la época prehispánica hasta fines del siglo XVIII. Cabe destacar de esta obra los estudios dedicados a las primeras formas de ocupación del territorio, las políticas coloniales de incorporación de la amazonía, el establecimiento de las misiones y la sublevación mesiánica de Juan Santos Atahualpa a mediados del siglo XVIII. Asimismo, de indudable interés fue la publicación en la misma colección de las ponencias sobre etnohistoria amazónica presentadas al 46º Congreso de Americanistas realizado en Amsterdam en 1988. Los recopiladores coincidieron en destacar, entre varias de las conclusiones a las que se arribó en dicha reunión, el valor que tenía el tratamiento histórico de la cultura y la sociedad amazónica por sobre aquellos estudios de caso que carecían de perspectiva diacrónica. Asimismo, el tercer título publicado fue otro recopilatorio esta vez compuesto de doce ponencias, las mismas que se presentaron al simposio sobre etnohistoria amazónica del Congreso de Americanistas celebrado en Bogotá en 1985. De esta obra resultará al lector de interés la consulta de artículos como aquel dedicado a indagar acerca de la política lingüística colonial aplicada en la amazonía brasileña entre los siglos XVI y XVIII o ese otro consagrado a desvelar el significado mítico que otorgaron los Ashaninka a los metales en el siglo XVIII.

Un apartado especial de la sección antropológica de la colección 500 Años fue dedicado al tema de la medicina y el curanderismo en los grupos étnicos de la Amazonía. De este tema el CD-ROM ha incluido dos títulos. El primero, reflexiona acerca de las múltiples transformaciones sociales y mentales que implica la introducción del sistema médico en un poblado de la amazonía brasileña durante este siglo. Mientras tanto, el segundo título es una recopilación de varios estudios de caso dedicados a estudiar los múltiples significados simbólicos que en los poblados amazónicos adquieren los llamados "mitos de la salud", así como la estrecha relación existente entre ese ambiente cotidiano y la evolución histórica de las enfermedades.

Finalmente, fuera de colección en el CD-ROM se incluyen un total de diez obras. Tres de esos títulos dan forma a un volumen dedicado a hacer un recuento histórico de la obra misionera de la orden salesiana en la Amazonía americana en los siglo XVIII, XIX y XX. Mientras en el primer tomo Juan Botasso recopiló decenas de relatos de viajes de miembros de la congregación ya publicados o inéditos, en el segundo tomo incorporó una extensa cantidad de relaciones etnográficas o geográficas redactadas por estos mismos personajes. En una incursión distinta, el tercer volumen se propuso presentar un balance global de la presencia salesiana en la Amazonía a cargo ya no de los misioneros sino de investigadores laicos.

Los restantes siete títulos tienen una variedad temática tal que resulta difícil agruparlos en un sólo comentario. Por ejemplo, hay tres obras de indudable carácter histórico aunque con una evidente disimilitud en el contenido. La primera se orienta a una breve descripción contemporánea de la institución del mayorazgo en la Audiencia de Quito en los siglos XVI y XVII. Por su parte, la segunda obra recoge el estremecedor informe presentado en 1903 al parlamento inglés por el cónsul en Ecuador Roger Casement. Este documento resulta valioso porque describió detalladamente las extremas condiciones inhumanas en que se realizaba la explotación del caucho en el oriente ecuatoriano. La última obra de carácter histórico se refiere a la relación de viaje del misionero francés François Pierre al oriente ecuatoriano a fines del siglo XIX. El texto es valioso porque Pierre nos dejó interesantes observaciones acerca de las culturas amazónicas con las que convivió por algún tiempo.

Los otros cuatro títulos con los que se acaba el recuento de este CD-ROM dedicado a la reproducción del fondo editorial de Abya Yala tienen una clara orientación antropológica aunque sus orientaciones y objetivos son muy distintos entre sí. Por ejemplo, se tiene en primer lugar la publicación integra de las memorias presentadas al primer simposio europeo sobre antropología del Ecuador celebrado en Quito en 1984. De otro lado, dos títulos tienen en común el concentrarse en el estudio de los aspectos religiosos de los mayas-quiches de la amazonía guatemalteca. Por último, se incluye un estudio dedicado a la cultura de la etnia Nivacle que habita en varias zonas del Chaco paraguayo.

De todo el recuento bibliográfico arriba realizado acerca el contenido de los dos CD-ROM de la Fundación Histórica Tavera se puede concluir que ha sido un completo acierto reproducir la Revista Andina del Centro Bartolomé de las Casas y el Fondo Editorial de Abya Yala. La promoción de una amplia diversidad de metodologías aplicadas al estudio de lo andino y lo amazónico así como el evidente avance logrado en el mejor conocimiento de las realidades americanas, han colocado a ambas instituciones andinas en un lugar privilegiado dentro del mundo académico iberoamericano.

Víctor Peralta Ruiz
CSIC, Madrid

 
 
 
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